Cuánto cuesta que una agencia te lleve las redes sociales (y qué entra en el precio)
Que una agencia te lleve las redes sociales puede costar desde unos 450 € al mes hasta más de 3.000 €. La diferencia no está en las redes, sino en lo que hay detrás: cuántas se gestionan, cuántas publicaciones se hacen, si la foto y el vídeo se producen a propósito para ti y si alguien atiende a tu gente cada día.
Por Álvaro R. Machío 6 min de lectura
«¿Y cuánto me cobraríais por llevarme las redes?» Es de las primeras preguntas que nos hacen, y casi siempre llega después de haber visto tres tarifas en internet que no se parecen en nada: un paquete de 150 €, otro de 900 € y un tercero sin precio. Normal que nadie sepa qué esperar.
Vamos a dar la cifra, que es lo que vienes buscando, y luego a explicar de dónde sale. Porque cuando entiendes qué se paga, los precios dejan de parecer arbitrarios.
¿Cuánto cuesta que una agencia te lleve las redes?
En Bis, llevar las redes sociales de una empresa va desde unos 450 € al mes hasta más de 3.000 €. Es una horquilla amplia a propósito: entre una punta y otra no cambia el servicio, cambia todo lo que hay dentro.
En la parte de abajo hay, por ejemplo, una o dos redes, un ritmo de publicación tranquilo y material que ya tiene la empresa —fotos de producto, alguna imagen del equipo— que se ordena, se escribe y se publica con criterio. En la de arriba, varias redes a la vez, más publicaciones, y sobre todo foto y vídeo producidos cada mes a propósito para esa marca, con alguien pendiente de los mensajes a diario.
Si buscas la foto completa —no solo redes, sino la comunicación entera de una empresa—, la contamos en cuánto cuesta una agencia de comunicación. Aquí nos quedamos en las redes.
Qué mueve el precio (y por qué dos presupuestos no se parecen)
Llevar unas redes no es «publicar cosas». Son horas de pensar, horas de producir y horas de atender. Lo que sube o baja el precio es cuántas de cada hacen falta.
- Cuántas redes. No es lo mismo Instagram que Instagram, Facebook, LinkedIn y TikTok. Cada una pide su formato y su tono, y copiar lo mismo en todas se nota.
- Cuántas publicaciones. Más piezas es más trabajo, claro. Pero ojo: es el factor que más se mira y el que menos dice. Doce publicaciones al mes pueden ser doce fotos de banco con un texto genérico o doce piezas pensadas, escritas y grabadas. La diferencia entre las dos es la que hay entre contenido de valor y relleno.
- De dónde sale la imagen. Esta es la que más pesa. Si el contenido se hace con fotos que ya tienes o con imágenes de banco, el precio es uno. Si hay que salir a grabar y fotografiar cada mes —el campo, el obrador, el equipo, el producto—, es otro. Nosotros lo hacemos con equipo propio, y es justo lo que hace que unas redes se reconozcan sin ver el logo.
- Si hay que atender a la gente. Responder comentarios y mensajes cada día, con la voz de la marca y sin tardar tres días, es trabajo diario. Hay empresas que lo prefieren llevar ellas; otras no tienen manera.
- Si hay estrategia detrás o solo ejecución. Decidir qué contar, a quién y para qué antes de publicar nada cuesta tiempo al principio y ahorra mucho después.
Qué suele entrar y qué no
Esta es la parte donde más malentendidos hay, así que vamos por partes.
Suele entrar: la planificación del mes (qué se publica y cuándo), la redacción de los textos, el diseño de las piezas, la publicación, la atención a comentarios y mensajes si se pacta, y un informe que diga qué ha pasado en el mes en lenguaje normal.
Depende del trato: la producción de foto y vídeo. En unos casos va dentro de la cuota; en otros se presupuesta aparte, por sesiones. Pregúntalo siempre, porque es lo que más cambia la factura.
Casi nunca entra: el dinero de los anuncios. Una cosa es el trabajo de preparar y vigilar una campaña, que sí puede ir en la cuota, y otra lo que se le paga a Meta o a TikTok para que el anuncio se vea. Eso lo pones tú, aparte, y lo decides tú. Si un presupuesto te da una sola cifra para todo, pide que separen las dos.
Un ejemplo nuestro: con Fresón de Palos llevamos desde 2024 la estrategia, los contenidos y el día a día de sus redes. Lo que hace que funcione no es el número de publicaciones, sino que la foto y el vídeo se hacen en su campo y con su producto. Una fresa de banco de imágenes no la reconoce nadie; la suya, sí.
Freelance, agencia o hacerlo dentro: qué cambia
No hay una respuesta buena para todo el mundo. Hay la que te encaja.
Un freelance es una gran opción cuando el trabajo es sobre todo publicar y responder, con un volumen contenido. Suele ser más barato, y si es bueno, muy cercano. El límite llega cuando hacen falta cosas que una sola persona no puede hacer a la vez: grabar, diseñar, escribir y pensar la estrategia.
Una agencia compensa cuando necesitas varias de esas cosas juntas y no quieres coordinar tú a cinco personas. Pagas un equipo, no una persona, y eso se nota en el precio y en el resultado.
Hacerlo desde dentro funciona si hay alguien con tiempo de verdad para ello y ganas de aprender. Lo que casi nunca sale bien es el término medio: dárselo a quien ya tiene otro trabajo completo, «que como lleva su Instagram, sabe». Las redes de una empresa necesitan constancia, y la constancia necesita horas.
Qué preguntar antes de firmar
Con estas preguntas puedes comparar dos presupuestos que a primera vista no tienen nada que ver:
- ¿Qué redes y cuántas publicaciones al mes, por escrito?
- ¿De dónde salen las fotos y los vídeos? ¿Se producen para mí, se usan los míos o son de banco?
- ¿Quién responde los mensajes y comentarios, y en cuánto tiempo?
- ¿La publicidad está dentro o fuera? Y si está dentro, ¿qué parte es trabajo y qué parte es dinero para anuncios?
- ¿Qué me vais a contar cada mes? Un informe que solo dice «seguidores» y «me gusta» sirve de poco. Lo que quieres saber es si las redes te traen conversaciones, visitas o clientes.
- ¿Cuánto tiempo hay que mantenerlo? Las redes funcionan por acumulación. Tres meses sirven para arrancar, no para juzgar.
Y una más que no conviene saltarse: ¿qué quieres conseguir con las redes? Si la respuesta es «estar», cualquier precio será caro. Si sabes a quién quieres llegar y para qué, ya tienes medio plan de comunicación hecho, y el presupuesto se ajusta solo.
Lo que de verdad estás pagando
No pagas publicaciones. Pagas que alguien piense en tu marca cada semana, la cuente bien y le conteste a tu gente como lo harías tú. Cuando eso funciona, las redes dejan de ser una obligación y empiezan a ser el sitio donde la gente vuelve a verte. Y esa segunda visita —el bis— es la que acaba en una llamada.
Si estás pensando en que alguien te lleve las redes de tu empresa y quieres saber qué alcance te cabe en tu presupuesto, cuéntanoslo y lo vemos juntos. Es parte de lo que hacemos en estrategia y comunicación, y también te diremos si te conviene empezar con menos.
Preguntas frecuentes
- ¿Cuánto cobra una agencia por llevar redes sociales al mes?
- Depende de lo que entre en el trato. En nuestro caso, la gestión de redes de una empresa va desde unos 450 € al mes hasta más de 3.000 €. En la parte baja hay una o dos redes, pocas publicaciones y material que ya tiene el cliente; en la alta, varias redes, más ritmo y foto y vídeo producidos a propósito cada mes. Por eso dos precios solo se pueden comparar si llevan al lado, por escrito, qué incluyen.
- ¿Está incluida la publicidad (los anuncios) en el precio de gestión de redes?
- Casi nunca. Una cosa es el trabajo de preparar y vigilar las campañas, que puede ir dentro de la cuota, y otra el dinero que se paga a Meta o a TikTok para que los anuncios se vean, que va aparte y lo pones tú. Si en un presupuesto aparece una sola cifra para todo, pregunta qué parte es trabajo y qué parte es inversión en anuncios. Es la confusión más habitual al comparar precios.
- ¿Cuántas publicaciones a la semana hacen falta en redes sociales?
- Las que puedas mantener con algo que contar. Para la mayoría de las empresas pequeñas, dos o tres a la semana en una o dos redes es un ritmo sano; más volumen solo compensa si cada pieza sigue aportando algo. Es mejor publicar menos y sostenerlo todo el año que arrancar con una al día y desaparecer en tres meses. La constancia pesa más que la cantidad, también para el algoritmo.
- ¿Qué es mejor para llevar las redes: un freelance, una agencia o alguien de la empresa?
- Un buen freelance encaja cuando el trabajo es sobre todo publicar y responder, con un volumen contenido. Una agencia compensa cuando hacen falta varias cosas a la vez —estrategia, redacción, foto, vídeo, diseño— y no quieres coordinar a cinco personas. Llevarlo desde dentro funciona si esa persona tiene tiempo de verdad para ello; lo que casi nunca sale bien es dárselo a alguien que ya tiene otro trabajo completo.